LAS FORES DEL MAL. BAUDELAIRE. LECTURA 2º BACHILLERATO. LITERATURA UNIVERSAL.(RESUMEN LIT. UNIVERSAL PAU. ALGAIDA)

 

1. EL AUTOR Y SU ÉPOCA:

Charles Baudelaire (1821-1867). Poeta, crítico de arte conferenciante y traductor francés. Entre los elementos de su biografía que influyen en su producción poética sobresalen su formación religiosa católica y sus viajes a lugares exóticos.  Tras la muerte de su padre, cuando apenas contaba 6 años, fue internado por su padrastro en un colegio donde permaneció hasta que cumplió 18, momento en que fue expulsado por su indisciplina.

Su vida libertina y bohemia y la publicación de “las flores del mal” desató la polémica sobre su obra que fue considerada una ofensa contra la moral pública.

Las influencias más importantes en su obra las encontramos en Wagner y en E. Alan Poe, a quien tradujo extensamente.

1.2 Contexto histórico-literario.

La Europa posterior a 1848 se caracteriza por una serie de transformaciones producidas en la incipiente sociedad capitalista: un rápido crecimiento demográfico, especialmente urbano, por la expansión económica centrada en el avance de la industrialización por la intensificación del comercio y por un notable progreso técnico: extensión del ferrocarril, el teléfono, barco vapor … Todo ello presidido por la consolidación de la burguesía, clase social dominante preocupada por aumentar la productividad, de posiciones conservadoras para salvaguardar sus nuevos privilegios frente a las crecientes presiones del proletariado industrial urbano, que se organiza en sindicatos para reivindicar sus derechos, inspirados por las teorías de K. Marx. Proliferan los movimientos revolucionarios comunista, anarquista y socialdemócrta.

Esta tensión social, que opone a obreros y burguesía, provoca la aparición de los primeros gobiernos autoritarios conservadores. (Napoleón III en Francia, la reina Victoria en Inglaterra, potencias conservadoras que se caracterizan por su colonialismo imperialista y su burguesía capitalista. La revolución de 1848 en Francia duró hasta después de la Segunda G. Mundial.

El mito del progreso  está trabajando el tejido social en profundidad . El único ideal que se persigue  es el del progreso. El progreso es visible en lo científico, en lo técnico, en la arquitectura del hierro, en el ferrocarril. Las exposiciones universales se suceden y cantan las alabanzas del irremediable progreso  hacia la felicidad y el bienestar. El progreso es la nueva religión.

Sin embargo, el progreso científico trajo progreso económico , pero no progreso moral  y esto explica el malestar general de la generación de Baudelaire.

El desarrollo tecnológico dio lugar al nacimiento de la imprenta de gran difusión, lo que había hecho de los periódicos la primera tribuna política y artística delpaís. El propio Baudelaire publicó muchos  de sus poemas, y también la crítica alcanza más difusión y sensibiliza la opinión, y se convierte en el factor principal de éxito y fracaso.

Baudelaire pertenece al grupo de escritores apolíticos, pero su odio a la sociedad es más fuerte que su odio a la política.

En España (1865), dos años antes de la muerte de Baudelaire, se produce la primera huelga general  y se destrona  a la Reina Isabel II en la llamada Rev. 1868, “La Gloriosa”.

Las principales doctrinas  ideológicas de la época son el Positivismo, Karl Marx publica “El capital” que propugna la abolición de la sociedad capitalista y de clase y la urgencia de implantar el socialismo y el triunfo del proletariado sobre la burguesía.

Charles Darwin formula su teoría de la evolución de la vida en la Tierra basándose en las leyes de la selección natural y la adaptación al medio. Méndel expone las leyes de la herencia biológica y sus ideas sobre las leyes genéticas.

El racionalismo está en crisis. Shopenhauer, para quien  el verdadero ser de las cosas está oculto. Nietzsche, reivindica la energía vital espontánes y libre del superhombre, frente  a las tendencias racionales; S. Freud, revoluciona el estudio del alma humana con su teoría del psicoanálisis y la interpretación de los sueños.

Baudelaire se encuadra en la segunda generación romántica, precursor del  Decadentismo: el dandismo como rechazo de la moral burguesa, afán de rebeldía individual y social, concepción no utilitaria del arte , se busca el arte por el arte. Estos ideales se acercan también al Simbolismo, pero éstos desprecian al gran público al que consideran incapaz de comprender su arte.  Defienden la importancia de los sentidos (paisaje, mujer, un cuadro) todo puede ser hermoso, es fuente de goce para el oído, la vista, tacto y olfato.

Recurre a la musicalidad de las palabras y a la sinestesia o cruce de sensaciones.

Emplean el símbolo como medio para expresar lo inefable, lo que no puede encerrarse en conceptos. El lenguaje cotidiano se incorpora a la poesía.

2. LA OBRA Y SU CONTEXTO:

“Las flores del mal” aparecieron impresas en 1856, pero su versión definitiva será póstuma  (1868). El título “flores,” ( poemas) del mal , son poemas, flores enfermizas, en tanto que no respetan el estilo ni los recursos de la poesía precedente.  Su poesía está desnuda de artificios y eleva el lenguaje coloquial, incluso vulgar, a la categoría poética. Juega con los ripios e incluso con las cacofonías.

Por su temática, son flores del mal porque abordan temas marginales y sórdidos, alejados de la moral convencional: la exploración del mal y el hastío vital. La visión descarnada del erotismo, el retrato de grupos marginales, delincuencia y prostitución, alusiones al alcohol,  a las drogas y al juego.

En esta obra defiende la teoría de las correspondencias, según la cual todo es símbolo de otra realidad y se ganó el tópico del poeta maldito y rechazado  por la sociedad, que se inspira en el modelo del antihéroe romántico. En su poesía busca una belleza superior y no le importa enfrentarse a la moral y a los cánones tradicionales.

La obra está formada por seis secciones, los seis caminos de evasión o salvación, (“spleen”, amor culpable, la lujuria, la muerte, la esperanza del paraíso, el purgatorio del dolor) y los poemas más significativos.

  1. Spleen e Ideal. Son poemas que muestran la distania entre la realidad y el ideal poético y vital. Cuando el amor, la belleza o el arte fracasan como formas de huida triunfa el “spleen” el tedio, el abatimiento o angustia ante la monotonía y el tiempo.
  2.  Cuadros parisinos.  En ellos descubre  en la ciudad de París la belleza fugitiva  y sus gentes para tratar de olvidar la angustia  confundiéndose con la multitud. Su protagonistas son los marginados, los viejos y  los perdedores.  Y los espacios los suburbios, burdeles, locales y parques públicos lejos de la naturaleza y el mundo rural.
  3. El vino. Es un elogio a los paraísos  artificiales.  Se acerca a la posible salvación en la embriaguez, las drogas (paraísos artificiales).
  4. Las flores del mal. Constituyen la parte central de la obra. En ella se encuentran cuatro de los 6 poemas condenados por el Tribunal Correccional del París por atentar contra la moral En ellos el poeta expresa la atracción irresistible del mal.  Desciende hacia lo más profundo del  abismo, los vicios, el sexo destructor o la delincuencia. La mujer aparece como una figura diabólica que lo aleja de Dios. Esta sección representa el intento de huida por la vía maligna, la perversión, el sadismo, el vampirismo… ofrece unos cuadros desoladores.
  5. 5.     Rebelión. El poeta se rebela. De nada sirve el sufrimiento del hombre ante un Dios que está ausente del mundo. Poeta satánico, tenebroso y blasfemo que reniega de Dios.
  6. 6.     La muerte. Constituye el final del viaje. La muerte como reacción frente al materialismo burgués. Sólo la muerte puede librar al hombre de un mundo lleno de miserias.

 

Esta obra anticipa tanto los movimientos poéticos de fin de siglo como la poesía de vanguardia del S. XX.

Además de excelente poeta, destacó como crítico de arte.  “El Salón”, su primera obra llamó la atención de sus contemporáneos y llevó a la fama a Delacroix, pintor por entonces muy discutido. También fue pionero en el campo de la crítica musical, donde destaca la opinión favorable que le mereció la obra de Wagner.  Y sus traducciones de Edgar A. Poe.

Entre sus obras destacaremos “Los paraísos perdidos”donde estudia los diferentes medios (alcohol…) que pueden conducir al hombre a la embriaguez. (Para ampliar la producción literaria ir a Baudelaire y su obra)

3. El TEMA.

Los temas de “Las flores del mal” son variaciones sobre un mismo tema: la exploración  del mal y el hastío vital.. Algunos de los temas recurrentes en su obra son:

La analogía vital y las correspondencias, siguiendo la línea de pensamiento del Renacimiento y desarrollada por los románticos. La correspondencia entre el macrocosmos y el microcosmos; el mundo visible y el invisible y del que el poeta es el intérprete, analogías  con todas las percepciones y los sentidos, aromas, colores sonidos….

El artificio. Baudelaire criticaba la idea delo natural y espontáneo y reivindicaba el valor del artificio, la máscara, el maquillaje, el mundo urbano. Frente a la naturaleza domesticada, exalta los paisajes exóticos donde el hombre puede en toda su plenitud casi como un animal, dejándose llevar por sus instintos.  Nostalgia del paraíso.

El amor y el erotismo. El amor relacionado con la muerte, el erotismo basado en la transgresión, en la perversión en el gusto por el pecado y el remordimiento que aumenta el goce y se adelanta muchas de las teorías psicoanalista de Freud , y a las relaciones sadomasoquistas.

El mal. El poder universal del Mal. El hombre no puede escapar de su naturaleza humana, que lo arrastra hasta lo más bajo. Su condición de poeta satánico y blasfemo nace de su rebeldía ante quien nos condenó a ello. Y su “spleen” o abatimiento tiene aquí su origen.

La embriaguez.  El horror supremo es la repetición del tiempo, el spleen, .

El devenir del tiempo. La angustia existencial del inevitable paso del tiempo crea la conciencia de que la vida no es eterna y que hay que aprovecharla. El reloj se convierte  en un símbolo del transcurrir del tiempo.

La marginalidad.

El tedio. Sensación vital, negativa y angustiosa, sensación de vacío  y de falta de expectativas e ilusiones hacia la vida.

Los arquetipos  de “el dandi” y “la mujer fatal”. El dandi es el hombre refinado de aspecto, vestimenta, modales y lenguaje. El artista  como genio elegido muy superior al hombre burgués.  (Oscar Wilde) Desprecia a la burguesía que sólo busca el progreso y el dinero, pero al mismo tiempo la necesita pues su vanidad necesita la admiración y el aplauso. La mujer fatal, Salomé, la mujer lésbica, exonerada de su finalidad procreadora como se la considera tradicionalmente. La mujer sensual y la abominable, frívola siniestra que lo arrastra a la destrucción. Por un lado seducción e idolatría y por otro misoginia y rechazo.

El bohemio y el decadente. El artista bohemio, además de dandi es un hombre maldito, antisocial y amoral, rechazado por sus contemporáneos.

El paraíso perdido.  El hombre ha perdido el Bien desde que fue expulsado del paraíso terrenal. Esta idea viene reforzada por la del pecado original.

El viaje. De la vida para buscar otra realidad, otros mundos en medio de éste a través de cualquier vía de escape.

La ciudad. El desierto urbano.  Triunfo del progreso y de la miseria humana. La metrópolis será la Nueva Taturaleza, que ocupa el lugar de la antigua Tierra. El lugar de la muchedumbre, de las masas donde todo y todos se confunden y sonde  los transeúntes aparecen desvalidos y viven su soledad en ambientes nocturnos, cafés, teatros…

 

4. LA FORMA DE LA OBRA.

4.1 Los personajes. El poeta siente gran predilección por personajes de un ámbito marcadamente urbano, como borrachos, prostitutas, mendigos…

4.2 Género literario. La obra pertenece al género lírico. El argumento principal es presentar el lado criminal de los hombres, (el pecado, la avaricia…) y mostrar en el descenso a los infiernos una salida al tedio, al spleen, al abatimiento vital.

4.3Estilo y recursos literarios. La poética de Baudelaire es de naturaleza dualista: la carne se enfrenta al espíritu; el spleen y el ideal se alternan, incluso en el mismo poema; el universo poético de Baudelaire se basa en el oxímoron, el  símil o la comparación la alegoría y la metáfora, es decir su poética es un juego de oposiciones y equivalencias; usa frecuentemente la antítesis, la personificación, la metonimia, imágenes dotadas de una gran fuerza evocadora. Las palabras muerte o libertinaje resultan personificadas (Libertinaje y Muerte son dos buenas muchachas….).

Su lengua sonora y rítmica pretende la sugerencia, la vaguedad y el símbolo. Su poesía está muy adjetivada, el vocabulario es rico y concreto, recurre a las exclamaciones, interrog. Retóricas, invocaciones, deprecaciones, anáforas , paralelismos (recursos que tienen un gran efecto rítmico, refuerzan la cohesión textual) e incorpora el lenguaje cotidiano a la poesía.

En general concilia los metros y formas tradicionales con otras innovadoras; muchos  de sus poemas son sonetos pero también emplea alejandrinos y juega con los versos eneasílabos y heptasílabos, propios de la versificación francesa antigua.

En los temas se relaciona con el Romanticismo, el Parnasianismo y claramente con el Simbolismo (en su intento de armonizar formas, colores y perfumes; y sus efectos musicales.) Es un poeta que ya anuncia la poesía del s.XX.

Son frecuentes los poemas organizados con secuencias dominantes descriptivas y narrativas, de esta manera sus poemas se convierten en pequeñas estampas o cuadros simbólicos o alegóricos. Suele comenzar sus composiciones con partículas temporales o adverbios ( cuando, esta tarde, en aquellos tiempos, cuando una noche….).

Las figuras literarias más recurrentes en su poesía son:

El símbolo, como medio para expresar lo inefable, lo que no se abarca con un concepto.

La sinestesia, el oxímoron, la metáfora, la comparación, la musicalidad (a través de repeticiones rítmicas, paralelismos, anáforas..), Excl. E interrg. Retóticas, la alegorías. (para un estudio más detallado de estas figuras, puedes ir al “Glosario de términos literarios que aparece en otra entrada del blog.)

5. COMENTARIO CRÍTICO, VALORACIÓN PERSONAL, RELACION CON NUESTRO TIEMPO Y CON OTRAS MANIFESTACIONES ARTÍSTICAS.

5.1 Claves de valoración personal y relación con nuestro tiempo.

-Es el gran teórico del “dandi” y del cuerpo como mercancía.

-El erotismo está  basado  en la perversión, en la transgresión , en el gusto del pecado y el remordimiento.  Se adelanta a las teorías del psicoanálisis.

-La metrópolis como objeto artístico, identifica el término “modernidad” con el mundo de las grandes ciudades donde aparecen los nuevos héroes: los desheredados,  los indefensos,  los marginados.

5.2 Relación con nuestro tiempo:

-Fue un “dandi” y se refugió en el arte como forma de vida. Guarda las distancias entre él y sus semejantes. Defiende la belleza de lo cotidiano, lo feo, y lo malo.

- En su época fue un incomprendido. Incluso en su vestimenta y peinado, una vez llevó el pelo de color verde.  La forma de vestir identifica a las personas o grupos sociales,  hoy podemos comprobarlo en las tribus urbanas.

5.3  “Las flores del mal “ y la literatura. Baudelaire fue el primero en elaborar una “teoría de las correspondencias” entre las artes y los sentidos, como medio para lograr una visión más completa del mundo. Los simbolistas proclaman la fusión de las artes. (el poeta Rimbaud escribió un soneto “vocales” con el que pretendía  encontrar la analogía entre sonidos y colores.)  El azul es el color de la lírica. Lo musical y lo plástico  entran en el terreno de lo literario. Términos como sonata, preludio, cuadro, compás, esbozo… son frecuentes en sus composiciones.

El poeta es aquel que es capaz de ver más allá de la realidad y de expresar la verdad profunda de las cosas.

Baudelaire fue precursor del Simbolismo, abrió el camino de la poesía moderna, precursor en la percepción de la vida urbana y existencialista.

El poema en prosa ha sido uno de los grandes logros de la poesía moderna.

Incorporó una de las novedades temáticas más importantes, la de la mujer fatal que surge entre entre  el Eros y el Thanatos (Amor y Muerte).

5.3 Relación con la pintura.

El movimiento pictórico  impresionista tiene bastante relación con los movimientos poéticos de la época y con Baudelaire. Ambos son transgresores, luchan contra el academicismo y proponen una estética radicalmente nueva que influirá en las artes de todo el s. XX. (Monet, Renoir, Cézane, tratan el tema de la gran ciudad, y sus gentes desarrollado por Baudelaire en sus poemas.

Toulouse Lautrec reflejó en sus cuadros ,lo mismo que Baudelaire en sus poemas, los bajos fondos parisinos. Llevó a la fama a Delacroix, defendió a Courbet (arquitecto renovador), y a Manet.

5.4 En cuanto a la música, en su trabajo como crítico musical,  defendió a su autor predilecto: Wagner.

Hoy podemos vincular la influencia que ha ejercido “Las flores del mal” en las letra de rockeros como Lou Reed cuyas canciones recuerdan la esencia maldita del libro de Baudelaire.

COMENTARIO INTRODUCTORIO DE LA OBRA.

Pocos escritores han expresado con tanta exactitud el placer de los sentidos, el dolor de la conciencia ante la bestialidad y el pecado.Las flores del mal son, en efecto, una metáfora, pero por lo mismo, mas honda que la realidad aparente. Baudelaire ofrece en ella su propia existencia. Es considerado uno de los llamados poetas malditos.

Las flores del mal son, en efecto, una metáfora, pero por lo mismo, mas honda que la realidad aparente. Baudelaire ofrece en ella su propia existencia.

Uno de los autores más grandes de todos los tiempos, Charles Baudelaire (1821 – 1867) quien en 1857 escribe su máxima obra, “Las Flores del Mal“, una serie de poesías donde deja en claro su posición ideológica hacia el lado del mal, del odio.

Baudelaire es reconocido por su odio a la naturaleza y lo denominado útil, asociando lo primero con la “vulgaridad del mundo“, es decir, con lo que hace toda la gente. Además de ello, se denomina antirreligioso, y lo natural en gran medida es tomado como reflejo de Dios. El autor además se caracteriza por sus frases, entre ellas “en las cosas inmundas encontramos encantos“, lo que nos permite derivar en un silogismo, “si lo útil es crear para bien, él opta por el mal”, por lo inútil, tal como se sentía el propio escritor.

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Las obras de Baudelaire están estrechamente ligadas con las de Edgar Allan Poe. Es más, el autor mismo decía que era admirador del escritor norteamericano e incluso ha escrito el prólogo de varias ediciones de sus cuentos. Fue uno de los pocos personajes, que lograron comprender la obra de Poe, y Baudelaire mismo emplea el mismo hilo para describir lo que sucede en su interior, y el odio que posee hacia lo tradicional.

Este odio tiene un fundamento muy claro y real. Baudelaire intenta crear una conciencia de elevar al hombre por encima de los valores vulgares, lo cual sería posible mediante la cultura y las artes. Cree en la autonomía de las artes, sin necesidad de subordinarse a otros valores, en este caso, los cotidianos. Lucha fehacientemente contra la ignorancia y la sociedad moderna.

Esto se ve reflejado en el principal poema de Las Flores del Mal, como es “El Albatros“. En este poema, Baudelaire se refleja en un Albatros, el ave de mal agüero para los marineros. Al final del mismo se puede leer “sus alas de gigante no le dejan andar“. En lo personal, esto es lo más importante de toda la obra y que refleja el sentimiento del poeta. Pero además no sólo muestra su drama personal, sino que allí expresa una enorme crítica al mundo moderno y principalmente a la burguesía, a los que acusa indirectamente de honrar el dinero y a los ídolos de barro.

Esta metáfora, bien podría asemejarse al mundo actual, donde se han perdido muchos intereses culturales por predominar el dinero en nuestras vidas. Puede sonar a una ideología marxista, pero es todo lo contrario. El dinero lógicamente es imprescindible en nuestras vidas, pero no por ello debemos dejar de ejercitar nuestra mente. Una cosa no lleva a la otra, y eso lo ha aclarado Baudelaire.

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Charles Baudelaire.

El odio que expresa Baudelaire en su obra, lo ha llevado a serias críticas en su época, principalmente por parte de la Iglesia (el polo opuesto a su pensamiento), llegando incluso al extremo de censurar el libro. Muchos lo han tildado de satanista, debido a su proximidad con el mal, aunque no ha tenido un fundamento serio por lo que fue retirado de inmediato. Pero si para una segunda edición del libro, se vio obligado a retirar seis poemas de la obra.

Baudelaire es el primer poeta moderno de Occidente y a su vez, el representante de la poesía en su estado más puro, sin inmiscuirse o dejarse influenciar por ideales políticos, morales o religiosos. Su trabajo tiene un alto valor artístico, donde llegamos a apreciar belleza en los más perversos sentimientos del autor. Sin dudas fue un transgresor para su tiempo, y abrió una discusión que hasta el día de hoy se pregona en los ambientes intelectuales de todos los rincones del mundo.

La obra de Baudelaire ha perdurado en el tiempo e incluso podrían aplicarse en el mundo moderno, donde los valores han cambiado rotundamente dejándose de lado el mundo de las artes. Si bien es verdad que parece resurgir ese interés por el mundo de la cultura, falta mucho aún para poder lograr algo similar a lo sucedido a principios del siglo XX, cuando se dio en el mundo entero una revolución intelectual profunda.

Charles Baudelaire (1821-1867), romántico, realista, padre del Simbolismo y precursor del Decadentismo, es uno de los poetas, críticos y traductores más influyentes del s. SIX. Su obra más representativa es “Las fores del mal” (1857).

La arquitectura de la obra se asienta en seis secciones: “Spleen e Ideal”, “Cuadros parisienses” “El vino” “Las flores del mal” “Rebelión” y “La muerte”. La sección cuarta, Las flores del mal, se compone de los 9 poemas más escandalosos de la obra. En ellos se describe un universo cruel y sádico, cuajado de sangre, asolado por la muerte, sumido en la locura. La mujer se presenta como una criatura diabólica que corrompe al hombre y lo aleja de Dios aprovechándose de su condición miserable.

La sección cuarta, titulada “Flores del mal, es la parte central de la obra. A continuación tenéis secuenciados en orden cronológico, sus poemas.

En su poesía describe, bajo sus formas más horribles y grotescas, la fealdad del mundo (prostitutas y lesbianas, pobres, marginados, viejos mendigos, asesinos…) tratando de redimirlo por la palabra poética. Su poesía, profunda y compleja, violenta y anormal, hasta en los momentos más sombríos, con frecuencia desemboca en n sentimiento religioso de conciencia de pecado, de culpa, de salvación por el dolor y de llamada a Dios, a quien se invoca desde el Mal, desde el Diablo. (Recogido de C. Aguilera Ochoa. PAU LITERATURA UNIVERSAL. Algaida.)

1. LA DESTRUCCIÓN
de Charles Baudelaire
Nota: Poema número 109 de Las flores del mal (edición de 1861).

Incesante a mi vera se agita el Demonio;
Flota alrededor mío como un aire impalpable;
Lo aspiro y lo siento que quema mis pulmones
Y los llena de un deseo eterno y culpable.

A veces toma, sabiendo mi gran amor al Arte,
La forma de la más seductora de las mujeres,
Y, bajo especiosos pretextos de tedio,
Habitúa mis labios a filtros infames.

Me conduce así, lejos de la mirada de Dios,
Jadeante y destrozado por la fatiga, en medio
De las llanuras del Hastío, profundas y desiertas,

Y despliega ante mis ojos llenos de confusión
Vestimentas mancilladas, heridas abiertas,
¡Y el aparejo sangriento de la Destrucción!
UN MARTIR
(Dibujo de un maestro desconocido)
de Charles Baudelaire
Nota: Poema número 110 de Las flores del mal (edición de 1861).
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En medio de los frascos, de las telas recamadas
Y de los muebles voluptuosos,
Mármoles, cuadros, ropas perfumadas
Se arrastran en pliegues suntuosos,

En una alcoba tibia donde, como en un invernáculo,
El aire es peligroso y fatal,
Donde los ramilletes moribundos en sus féretros de vidrio
Exhalan su suspiro final,

Un cadáver sin cabeza derrama, cual un río,
Sobre la almohada desalterada
Una sangre roja y vivida con la que la tela se abreva
Con la avidez de un prado.

Semejante a las visiones pálidas que engendran la sombra
Y que nos encadenan los ojos,
La cabeza, con el montón de sus crines oscuras
Y de sus joyas preciosas,

Sobre el velador, como una ranúncula,
Reposa; y, vacía de pensamientos,
Una mirada vaga y pálida como un crepúsculo
Se escapa de sus ojos revulsivos.

Sobre el lecho, el tronco desnudo sin escrúpulos exhibe
En el más completo abandono
El secreto esplendor y la belleza fatal
De que la natura le hizo don;

Una media rosada, bordada de oro, en la pierna,
Como un recuerdo ha quedado;
La liga, cual un ojo secreto que fulgura,
Clava una mirada diamantina.

El singular aspecto de esta soledad
Y de un gran retrato lánguido,
Con ojos provocadores como su actitud,
Revela un amor tenebroso,

Un júbilo culpable y festejos extraños
Llenos de besos infernales,
Con los que se regocija el enjambre de ángeles malos
Flotando en los pliegues de los cortinados;

Y empero, al contemplar la delgadez elegante
Del hombro de contorno anguloso,
La cadera un poco puntiaguda y la cintura airosa
Cual un reptil irritado,

¡Ella es aún muy joven! —Su alma exasperada
Y sus sentimientos por el hastío mordidos,
¿Estuvieron entreabiertos a la jauría alterada
Los deseos errantes y perdidos?

El hombre vengativo, viviente, que tú no has podido,
Malgrado tanto amor, saciar,
¿Colmó sobre tu carne inerte y complaciente
La inmensidad de su deseo?

¡Responde, cadáver impuro! y por tus trenzas rígidas
Levantándote con un brazo febriciente,
Dime, cabeza horrenda, sobre tus dientes fríos,
¿No estampó él su suprema despedida?

—Lejos del mundo burlón, lejos de la multitud impura,
Lejos de los magistrados curiosos,
Duerme en paz, duerme en paz, extraña criatura,
En tu tumba misteriosa;

Tu esposo corre por el mundo y tu forma inmortal
Vela cerca suyo cuando él duerme;
Tanto como tú sin duda él te será fiel
Y constante hasta la muerte.
2.MUJERES CONDENADAS
de Charles Baudelaire
Nota: Poema número 111 de Las flores del mal (edición de 1861).
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Como bestias meditabundas sobre la arena tumbadas,
Ellas vuelven sus miradas hacia el horizonte del mar,
Y sus pies se buscan y sus manos entrelazadas
Tienen suaves languideces y escalofríos amargos.

Las unas, corazones gustosos de las largas confidencias,
En el fondo de bosquecillos donde brotan los arroyos,
Van deletreando el amor de tímidas infancias
Y cincelan la corteza verde de los tiernos arbustos;

Otras, cual religiosas, caminan lentas y graves,
A través de las rocas llenas de apariciones,
Donde San Antonio ha visto surgir como de las lavas
Los pechos desnudos y purpúreos de sus tentaciones;

Las hay, a la lumbre de resinas crepitantes,
Que en la cavidad muda de los viejos antros paganos
Te apelan en auxilio de sus fiebres aullantes,
¡Oh, Baco, adormecedor de remordimientos pasados!

Y otras hay, cuya garganta gusta de los escapularios,
Que, barruntando una fusta bajo sus largas vestimentas,
Mezclan, en el bosque sombrío y las noches solitarias,
La espuma del placer con las lágrimas de los tormentos.

¡Oh vírgenes, oh demonios, oh monstruos, oh mártires,
De la realidad, grandes espíritus desdeñosos,
Buscadoras del infinito, devotas y sátiras,
Ora llenas de gritos, ora llenas de lágrimas,

Vosotras que hasta vuestro infierno mi alma ha perseguido,
Pobres hermanas mías, yo os amo tanto como os compadezco,
Por vuestros tristes dolores, vuestra sed insaciable,
¡Y las urnas de amor del que vuestros corazones desbordan!
3. LAS DOS BUENAS HERMANAS.
de Charles Baudelaire
Nota: Poema número 112 de Las flores del mal (edición de 1861).
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La Licencia y la Muerte son dos gentiles rameras,
Pródigas de besos y ricas en salud,
Cuyo vientre siempre virgen y cubierto de andrajos
En la incesante labor jamás ha procreado.

Al poeta siniestro, enemigo de las familias,
Favorito del infierno, cortesano mal rentado,
Tumbas y lupanares muestran bajo sus atractivos
Un lecho que el remordimiento jamás ha frecuentado

Y la tumba y la alcoba, en blasfemias fecundas
Nos ofrendan, vez a vez, como dos buenas hermanas,
Terribles placeres y horrendas dulzuras.

¿Cuándo quieres enterrarme, Licencia, la de los brazos inmundos?
¡Oh, Muerte! ¿Cuándo vendrás, su rival en atractivos,
Para mezclar sus mirtos infectos con tus negros cipreses?
LA FUENTE DE SANGRE
de Charles Baudelaire
Nota: Poema número 113 de Las flores del mal (edición de 1861).
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Me parece a veces que mi sangre corre a raudales,
Cual una fuente con rítmicos sollozos.
La escucho bien que corre con un prolongado murmullo,
Pero, me palpo en vano para encontrar la herida.

A través de la ciudad, como en un campo cercado,
Se marcha, transformando los adoquines en islotes,
Saciando la sed de cada criatura,
Y en todas partes colorando de rojo la natura.

He implorado frecuentemente a los vinos capitosos
Adormecieran sólo un día el terror que me consume;
¡Qué el vino hace ver más claro y afina más el oído!

He buscado en el amor un sueño olvidadizo;
Mas el amor no es para mí sino un colchón de agujas
¡Hecho para dar de beber a esas crueles mujeres!
4. ALEGORÍA
de Charles Baudelaire
Nota: Poema número 114 de Las flores del mal (edición de 1861).
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Es una mujer hermosa y de rica prestancia,
Que deja en el vino arrastrar su cabellera.
Las zarpas del amor, los venenos del garito,
Todo se desliza y embota en el granito de su piel.

Ella se ríe de la Muerte y burla del Libertinaje,
Esos monstruos cuya mano, que siempre araña y rasga,
En sus juegos dañinos y, sin embargo, respetada
De su cuerpo firme y erecto la ruda majestad.
Camina como diosa y reposa cual sultana;
Pone en el placer la fe mahometana,
Y con sus brazos abiertos, que abarcan sus pechos,
Atrae las miradas de los seres humanos.
Ella cree, ella sabe, esta virgen infecunda,
Y, por consiguiente, necesaria para la marcha del mundo,
Que la belleza del cuerpo es un sublime don
Que de toda infamia arranca el perdón.
Ignora el Infierno tanto como el Purgatorio,
Y cuando la hora llegue de entrar en la Noche negra,
Ella mirará el rostro de la Muerte,
Como a un recién nacido, —sin odio y sin remordimiento.
5. La BEATRIZ
de Charles Baudelaire
Nota: Poema número 115 de Las flores del mal (edición de 1861).
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En las tierras cenicientas, calcinadas, sin verdor,
Como yo me lamentara un día a la Natura,
Mientras mi pensamiento vagaba al azar,
Agucé lentamente sobre mi corazón el puñal,
Y vi en pleno mediodía descender sobre mi cabeza
La nube fúnebre y pesada de una tempestad,
Que llevaba un tropel de demonios viciosos,
Parecidos a enanos crueles y curiosos.
A considerarme fríamente se pusieron
Y, como viandantes sobre un loco que admiran,
Los escuché reír y cuchichear entre ellos,
Cambiando muchas señas y guiñadas.

—”Contemplemos complacidos esta caricatura
Y esta sombra de Hamlet imitando su postura,
La mirada indecisa y los cabellos al viento.
¿No inspira gran piedad ver a este buen compañero,
Este vagabundo, este histrión vacante, este bribón,
Porque sabe desempeñar artísticamente su rol,
Empeñarse en atraer con la canción de sus dolores
Las águilas, los grillos, los arroyos y las flores,
Y hasta a nosotros, autores de estos viejos papeles,
Recitarnos aullando sus tiradas públicas?”

Habría podido (mi orgullo alto cual los montes
Domina la nube y el grito de los demonios)
Desviar simplemente mi testa soberana,
Si no hubiera visto entre su tropel, obscena,
¡Crimen que no hizo vacilar al sol!
La reina de mi corazón, la de mirada incomparable,
Que se reía con ellos de mi sombría angustia
Y les hacía, a veces, alguna sucia caricia.
6. UN VIAJE A CITEREA
de Charles Baudelaire
Nota: Poema número 116 de Las flores del mal (edición de 1861).
________________________________________

Mi corazón, como un pájaro, voltigeaba gozoso
Y planeaba libremente alrededor de las jarcias;
El navío rolaba bajo un cielo sin nubes,
Cual un ángel embriagado de un sol radiante.

¿Qué isla es ésta, triste y negra? —Es Citerea,
Nos dicen, país celebrado en las canciones,
El dorado banal de todos los galanes en el pasado.
Mirad, después de todo, no es sino un pobre erial.

—¡Isla de los dulces secretos y de los regocijos del corazón!
De la antigua Venus, soberbio fantasma
Sobre tus aguas ciérnese un como aroma,
Que satura los espíritus de amor y languidez.

Bella isla de los mirtos verdes, plena de flores abiertas,
Venerada eternamente por toda nación,
Donde los suspiros de los corazones en adoración
Envuelven como incienso sobre un rosedal

Donde el arrullo eterno de una torcaz
-Citerea no era sino un lugar de los más áridos,
Un desierto rocoso turbado por gritos agrios.
¡Yo, empero, vislumbraba un objeto singular!

No era aquello un templo sobre las umbrías laderas,
Al cual la joven sacerdotisa, enamorada de las flores,
Acudía, encendido el cuerpo por secretos ardores,
Entreabriendo su túnica las brisas pasajeras;

Pero, he aquí que rozando la costa, más de cerca
Para turbar los pájaros con nuestras velas blancas,
Vimos que era una horca de tres ramas,
Destacándose negra sobre el cielo, como un ciprés.

Feroces pájaros posados sobre su cebo
Destruían con saña un ahorcado ya maduro,
Cada uno hundiendo, cual instrumento, su pico impuro
En todos los rincones sangrientos de aquella carroña;

Los ojos eran dos agujeros, y del vientre desfondado
Los intestinos pesados caíanle sobre los muslos,
Y sus verdugos, ahítos de horribles delicias,
A picotazos lo habían absolutamente castrado.

Bajo los pies, un tropel de celosos cuadrúpedos,
El hocico levantado, husmeaban y rondaban;
Una bestia más grande en medio se agitaba
Como un verdugo rodeado de ayudantes.

Habitante de Citerea, hijo de un cielo tan bello,
Silenciosamente tu soportabas estos insultos
En expiación de tus infames cultos
Y de los pecados que te ha vedado el sepulcro.

Ridículo colgado, ¡tus dolores son los míos!
Sentí, ante el aspecto de tus miembros flotantes,
Como una náusea, subir hasta mis dientes,
El caudal de hiel de mis dolores pasados;

Ante ti, pobre diablo, inolvidable,
He sentido todos los picos y todas las quijadas
De los cuervos lancinantes y de las panteras negras
Que, en su tiempo, tanto gustaron de triturar mi carne.

—El cielo estaba encantador, la mar serena;
Para mí todo era negro y sangriento desde entonces.
¡Ah! y tenía, como en un sudario espeso,
El corazón amortajado en esta alegoría.

En tu isla, ¡oh, Venus! no he hallado erguido
Mas que un patíbulo simbólico del cual pendía mi imagen…
—¡Ah! ¡Señor! ¡Concédeme la fuerza y el coraje
De contemplar mi corazón y mi cuerpo sin repugnancia!
7. El CUPIDO Y EL CRÁNEO.
(Vieja viñeta)
de Charles Baudelaire
Nota: Poema número 117 de Las flores del mal (edición de 1861).
________________________________________

Cupido está sentado sobre el cráneo
De la Humanidad,
Y sobre este trono el profano,
Con risa desvergonzada,

Sopla alegremente burbujas redondas
Que suben en el aire,
Como para alcanzar los mundos
En el fondo del éter.

El globo luminoso y frágil
Toma un gran impulso,
Estalla y escupe su alma sutil
Como un sueño dorado.

Escucho al cráneo, en cada burbuja
Rogar y gemir:
—”Este juego feroz y ridículo,
¿Cuándo debe concluir?

Porque lo que tu boca cruel
Desparrama en el aire,
Monstruo asesino, es mi cerebro,
¡Mi sangre y mi carne!”

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. Ana
    oct 12, 2013 @ 15:41:18

    Me encanta cómo está redactado. No he encontrado nada mejor que esto, incluso he buscado páginas en francés. La información justa y las ampliaciones necesarias. Muy buen trabajo.

    Responder

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